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Un factor clave en la alimentación global: la sanidad vegetal

Un factor clave en la alimentación global: la sanidad vegetal

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Derivado de la dinámica del comercio internacional y los efectos del cambio climático, uno de los retos que enfrenta la  producción agrícola es  la propagación de plagas y enfermedades cuarentenarias  transfronterizas, lo que, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), ocasiona la pérdida del 40 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo. La instancia global trabaja para aminorar este impacto y ha establecido metas para lograrlo.

De acuerdo con la visión de la ONU, mantener las plantas sanas en el mundo contribuirá a poner fin al hambre, que es el segundo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de su agenda para 2030. A partir del Año Internacional de la Sanidad Vegetal que la organización declaró en 2020, se sentaron las bases para la definición de un día que visibilice el tema, con el objetivo de crear conciencia mundial sobre el mismo para “ayudar a poner fin al hambre, reducir la pobreza, proteger la biodiversidad y el medio ambiente, y potenciar el desarrollo económico” (FAO, 2023).

De las plantas depende el 80% de los alimentos que comemos y el 98% del oxígeno que respiramos, según cifras de la organización citada, por lo que ésta estableció cinco objetivos relacionados con el 12 de mayo, Día Mundial de la Sanidad Vegetal:

  1. Sensibilizar a la población sobre la importancia de preservar la sanidad vegetal para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 2: Hambre Cero .
  2. Realizar campañas dirigidas a reducir al mínimo el riesgo de propagación de las plagas vegetales a través del comercio y el transporte, al propiciar el cumplimiento de las normas internacionales sobre la sanidad de las plantas.
  3. Fortalecer los sistemas de seguimiento y alerta temprana para proteger las plantas y su buen estado sanitario. 
  4. Habilitar la gestión sostenible de plagas y plaguicidas para salvaguardar la sanidad vegetal mientras se protege el medio ambiente.
  5. Promover la inversión en las innovaciones, la investigación, el desarrollo de la capacidad y la divulgación en dicho ámbito.

En 2022, año en que la fecha se conmemoró por primera vez, la FAO hizo un llamado para impulsar la seguridad alimentaria a partir de un cambio en la manera de producir, distribuir y consumir los alimentos basado en la innovación del sector agrícola. Para 2023, la instancia llama, además, a tomar acción para mantener la Sanidad Vegetal (SV) y proteger el medio ambiente y la biodiversidad.

En la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) estamos alineados a los ODS de la ONU y mantener la SV en los huertos aguacateros es nuestra responsabilidad, ya que es una condición básica para generar productos de calidad para su exportación. Para ello, nos apoyamos en el trabajo de 22 Juntas Locales de Sanidad Vegetal (JLSV), organismos ubicados en las principales zonas agrícolas de Michoacán que dependen del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), órgano desconcentrado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

El objetivo de las JLSV es elevar la inocuidad de los productos agrícolas e implementar estrategias y acciones eficientes para prevenir, erradicar y/o controlar las plagas y enfermedades, así como cualquier contaminación que ponga en riesgo la calidad y sanidad de los cultivos de la zona. También vigilan el cumplimiento de las medidas fitosanitarias en el proceso de cosecha, emiten la bitácora del mismo y verifican que el huerto cumpla con el programa de buenas prácticas de agricultura, entre otras actividades.

De manera adicional, en la APEAM realizamos investigación aplicada para generar conocimiento y experiencia que ayude a enfrentar los retos que se nos presentan como el de la sanidad vegetal. Para lograr esto,  se establecieron proyectos de vinculación con universidades y otros centros especializados. 

Entre los proyectos de investigación que tenemos en la APEAM, se incluyen la búsqueda, identificación y evaluación del potencial de enemigos naturales y de bioplaguicidas para el control de trips (insectos diminutos) y ácaros fitófagos en el cultivo de aguacate; la evaluación de metodologías para controlar la enfermedad y pudrición de raíces, así como la detección de plagas cuarentenarias en regiones cercanas al estado de Michoacán y la definición de metodologías para detenerlas.

También contamos con programas para nuestros asociados relacionados con el uso correcto de plaguicidas, como el de monitoreo permanente de Límite Máximo de Residuos (LMRs) de dichas sustancias  y otras prácticas recomendadas para el cultivo de aguacate, además de que cumplimos con la legislación de los países a donde se exporta el aguacate.

Para alimentar a una población mundial creciente, se estima que la producción agrícola debe aumentar en alrededor del 60 por ciento hacia 2050 y en la APEAM estamos comprometidos a continuar nuestro trabajo para contribuir a ello en lo que nos corresponde: la generación de un producto nutritivo, inocuo y con calidad de exportación que sigue las normas fitosanitarias locales e internacionales para contribuir a mantener la seguridad alimentaria global.

Fuentes:

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